Tres días bastan para lo esencial de Moscú si se agrupa por zonas y se reserva el Kremlin con antelación: día uno el centro histórico, día dos el metro y el Moscú soviético, día tres museos y río.
Con cinco días se ve Moscú sin correr y sobra uno para salir de la ciudad: lo recomendable es dedicar el cuarto a Serguiev Posad y el quinto a museos y barrios.
Ocho días permiten combinar las dos ciudades con calma: cuatro en Moscú, el tren Sapsan de cuatro horas y tres en San Petersburgo con una excursión a Peterhof.
Moscú nevada es la mejor versión de la ciudad, pero exige otro plan: días de siete horas de luz, temperaturas de -5 a -15 °C y visitas cortas encadenadas con interiores.
Elige un tema y te lo cuento en treinta segundos. Si quieres el
detalle completo, cada uno enlaza a la guía práctica.
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Situación actual
Viajar a Rusia sigue siendo posible, pero no hay vuelos directos desde España ni desde América Latina y las tarjetas bancarias extranjeras no funcionan dentro del país: el viaje hay que prepararlo con más antelación que antes.
No hay vuelos directos desde Europa ni desde América Latina: siempre con escala.
Las tarjetas Visa, Mastercard y American Express emitidas fuera de Rusia no funcionan.
Hay que llevar todo el dinero del viaje en efectivo, en dólares o en euros.
Varias cancillerías desaconsejan el viaje: la asistencia consular es limitada.
Dentro del país el turismo funciona con normalidad: museos, trenes, hoteles y restaurantes abiertos.
Los ciudadanos de la mayoría de países sudamericanos siguen entrando sin visado.
Depende del pasaporte: la mayoría de países sudamericanos entran sin visado hasta 90 días, mientras que España y México necesitan visado, normalmente el electrónico, que se pide por internet y permite 16 días.
Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Perú, Ecuador, Uruguay y Venezuela: sin visado.
España y México: visado obligatorio; el electrónico se pide por internet.
El visado electrónico cuesta unos 52 dólares y permite hasta 16 días.
Para estancias largas hace falta visado consular con carta de invitación.
Al entrar te dan la tarjeta de migración: guárdala, la piden al salir.
Pasaporte con al menos seis meses de validez, siempre.
Se puede entrar con hasta 10.000 dólares en efectivo sin declarar, pero los drones están prohibidos y sacar antigüedades o iconos exige un permiso que casi nadie consigue en el aeropuerto.
Hasta 10.000 dólares o equivalente sin declarar; por encima, declaración obligatoria.
Drones: prohibidos. Ni los lleves en la maleta.
Medicamentos con receta: en su envase original y con copia de la receta.
Antigüedades, iconos y objetos anteriores a 1945 necesitan permiso para salir.
El caviar tiene límite de cantidad y debe ir envasado y etiquetado.
No hace falta ninguna vacuna, pero conviene un seguro que sea válido en Rusia y que la aseguradora pueda pagar allí: ninguna cobertura pública extranjera sirve.
No se exige ninguna vacuna para entrar.
Seguro obligatorio si necesitas visado; muy recomendable en todo caso.
Confirma por escrito que tu aseguradora puede pagar en Rusia.
Ninguna cobertura sanitaria pública extranjera tiene validez allí.
Lleva las medicinas con receta y su prospecto.
Las farmacias (аптека) están por todas partes y abren muchas horas.
Anota antes de salir el teléfono de emergencias 112 y los datos de la embajada de tu país en Moscú: España y la mayoría de países latinoamericanos tienen representación.
Emergencias en Rusia: 112, desde cualquier teléfono y sin saldo.
España, México, Argentina, Colombia, Chile, Perú, Brasil, Ecuador, Venezuela, Cuba y Uruguay tienen embajada en Moscú.
Inscríbete en el registro de viajeros de tu cancillería antes de salir.
Guarda los teléfonos en papel, no solo en el teléfono.
La asistencia consular está limitada: no cuentes con soluciones rápidas.
La moneda es el rublo y ninguna tarjeta extranjera funciona en Rusia: hay que llevar todo el dinero del viaje en efectivo, en dólares o euros, y cambiarlo allí.
Visa, Mastercard y American Express extranjeras no funcionan: ni pagos ni cajeros.
Lleva efectivo en dólares o euros para todo el viaje, más un margen.
Los billetes deben ir limpios y sin roturas: los bancos rechazan los deteriorados.
Se cambia en bancos y casas de cambio presentando el pasaporte.
Evita cambiar en aeropuertos y estaciones: dan el peor tipo.
El efectivo se acepta en todas partes, incluso donde todo el mundo paga con el teléfono.
Una tarjeta SIM local cuesta muy poco y se compra con el pasaporte, pero hay que descargar todas las aplicaciones antes de volar: dentro del país hay bloqueos en ambos sentidos.
SIM local barata: MTS, Megafon, Beeline o Tele2, con pasaporte y efectivo.
El roaming internacional en Rusia es carísimo o directamente no funciona.
Varias redes sociales occidentales están bloqueadas dentro del país.
Descarga las aplicaciones rusas antes de salir de casa.
El wifi público suele pedir un número de teléfono ruso para activarse.
Hay cobertura móvil en todo el metro, incluso en los túneles.
Yandex Maps y Yandex Metro funcionan mucho mejor que Google dentro de Rusia; descárgalas antes de volar y entiende los anillos concéntricos de Moscú, que ahorran muchos rodeos.
Yandex Maps es el equivalente local de Google Maps y rinde mejor allí.
Yandex Metro calcula rutas, tiempos y hasta en qué vagón conviene ir.
2GIS funciona sin conexión: es el plan B más fiable.
Yandex Translate traduce menús y carteles desde la cámara.
Moscú se organiza en anillos concéntricos alrededor del Kremlin.
Se habla ruso y se escribe en cirílico; fuera del sector turístico casi nadie habla inglés ni español, así que media hora aprendiendo el alfabeto cambia el viaje entero.
El alfabeto cirílico tiene 33 letras y se aprende a leer en una tarde.
Fuera de hoteles y museos, el inglés es poco frecuente.
Los carteles del metro están en ruso y en inglés desde 2014.
Yandex Translate traduce menús y carteles desde la cámara.
Cuatro palabras bien pronunciadas cambian el trato que recibes.
Aloja dentro del Anillo de los Jardines y harás casi todo a pie o en metro; el hotel además te registra automáticamente ante migración, que es un trámite obligatorio.
Dentro del Anillo de los Jardines: todo queda a pie o a pocas paradas de metro.
El hotel hace el registro migratorio obligatorio y te da el comprobante.
Tres estrellas céntrico: 50-90 USD la noche; hostales desde 15.
Reservar desde el extranjero puede requerir pagar en destino, en efectivo.
Kitái-górod, Tverskáya y Zamoskvorechie son los mejores barrios para un primer viaje.
El metro de Moscú es el mejor sistema de transporte de la ciudad y una atracción en sí mismo: más de 250 estaciones, trenes cada 90 segundos y algunas paradas que parecen palacios.
Abierto de 5:30 a 1:00; frecuencia de 90 segundos en hora punta.
La tarjeta Troika es la forma barata de moverse y sirve para todo.
Carteles y anuncios en ruso e inglés desde 2014.
Las salidas están numeradas: apunta el número, no el nombre de la calle.
En las escaleras mecánicas se está de pie a la derecha y se camina por la izquierda.
Para taxi, siempre Yandex Go: precio cerrado antes de subir.
El tren es la mejor forma de cruzar Rusia: el Sapsan une Moscú y San Petersburgo en cuatro horas, y el Transiberiano recorre 9.289 kilómetros hasta el Pacífico.
Sapsan: Moscú-San Petersburgo en unas 4 horas, varias salidas al día.
Los trenes nocturnos ahorran una noche de hotel y son cómodos de verdad.
El Kremlin, la Plaza Roja y San Basilio son la postal obligatoria, pero lo que de verdad sorprende son las estaciones del metro, VDNJ y el Moscú soviético.
Kremlin, Plaza Roja y catedral de San Basilio: el corazón, medio día.
Las estaciones de la línea circular: la visita más rentable de la ciudad.
Galería Tretiakov para el arte ruso; Pushkin para el europeo.
VDNJ, el parque soviético monumental, sorprende a todo el mundo.
Moscow City y su mirador para ver la ciudad desde arriba.
La capital imperial está a cuatro horas de Moscú en tren y es una ciudad completamente distinta: canales, palacios y el Hermitage, uno de los mayores museos del mundo.
A cuatro horas de Moscú en tren Sapsan.
El Hermitage necesita medio día como mínimo; compra la entrada online.
Las Noches Blancas van de finales de mayo a mediados de julio.
Peterhof y Tsárskoye Seló son excursiones de medio día imprescindibles.
Moscú tiene clima continental: inviernos de -10 °C con nieve desde noviembre y veranos suaves de 20 a 25 °C. La clave no es abrigarse mucho, es vestirse por capas.
Diciembre a febrero: entre -5 y -15 °C, con puntas de -25 °C.
Junio a agosto: de 20 a 26 °C, con tormentas de tarde.
En diciembre hay unas 7 horas de luz; en junio, cerca de 18.
Dentro de los edificios hace 24 °C: vístete por capas que puedas quitarte.
En invierno lo esencial no es el abrigo, son las botas antideslizantes.
Si vienes del verano austral en enero, el contraste es de 40 grados.
La delincuencia común es baja y el centro es seguro a cualquier hora, pero hay que llevar siempre la documentación encima y saber qué no se puede fotografiar.
Lleva siempre pasaporte y tarjeta de migración, o copias de calidad.
No fotografíes instalaciones militares, policiales ni infraestructura sensible.
Los drones están prohibidos: no los lleves en la maleta.
Teléfono único de emergencias: 112.
Inscríbete en el registro de viajeros de tu cancillería o ministerio.
Hay legislación restrictiva sobre expresión pública de temas LGBT.
Rusia es una república federal semipresidencialista con más de ochenta sujetos federales; Moscú es una ciudad federal con su propio alcalde y rango de región.
Jefe del Estado: el Presidente de la Federación de Rusia.
Gobierno dirigido por un Primer Ministro.
Parlamento bicameral: Duma Estatal (450 diputados) y Consejo de la Federación.
Más de ochenta sujetos federales: repúblicas, óblasts, krais y ciudades federales.
Moscú es ciudad federal: funciona como una región, con alcalde propio.
Once husos horarios; Moscú en UTC+3 y sin cambio de hora.
La ortodoxia rusa es mayoritaria y el islam la segunda religión del país; entrar en una iglesia tiene reglas sencillas que conviene conocer para no incomodar.
La Iglesia ortodoxa rusa es la confesión mayoritaria.
El islam es la segunda religión; también hay judaísmo y budismo arraigados.
En las iglesias: mujeres con la cabeza cubierta, hombros y rodillas tapados.
No hay bancos: en la liturgia ortodoxa se está de pie.
La Navidad ortodoxa se celebra el 7 de enero.
No se sonríe a desconocidos por cortesía: no es antipatía.
Ver un ballet en el Bolshói es la experiencia cultural del viaje y cuesta mucho menos que en Europa occidental; las entradas se agotan con semanas de antelación.
El Bolshói de Moscú y el Mariinski de San Petersburgo son los grandes.
Las entradas salen a la venta con meses de antelación y vuelan.
Precios muy por debajo de los de una ópera europea occidental.
El circo de Moscú es una tradición seria, no una atracción menor.
Los bares del centro cierran tarde y la noche es larga y segura.
Se puede llenar tres días en Moscú sin pagar una entrada: la Plaza Roja, las estaciones del metro, VDNJ, los parques y varios museos con días de acceso libre.
Plaza Roja, GUM y el exterior del Kremlin: gratis siempre.
Las estaciones del metro cuestan lo que un viaje: menos de un dólar.
VDNJ, Gorki, Zaryádye y Kolómenskoye: entrada libre a los parques.
Muchos museos estatales tienen un día gratuito al mes.
El free tour del primer día no requiere pago previo.
Comer sin carne en Moscú es más fácil de lo que parece gracias a la cocina georgiana y al ayuno ortodoxo, pero conviene llevar las alergias escritas en ruso.
La cocina georgiana tiene muchísimos platos vegetarianos excelentes.
Busca el menú «постное» (póstnoye): comida de ayuno ortodoxo, sin productos animales.
El caldo de carne aparece donde no lo esperas: pregunta siempre.
Lleva tus alergias escritas en ruso, en papel.
Moscú tiene una oferta creciente de restaurantes veganos.
El puente Patriarshy para el Kremlin, las Colinas de los Gorriones para la ciudad entera y el metro un domingo por la mañana: los tres sitios que no fallan.
Puente Patriarshy: la mejor vista del Kremlin sobre el río.
Colinas de los Gorriones: la panorámica clásica de la ciudad.
Zaryádye y su puente flotante: San Basilio desde un ángulo distinto.
El metro, domingo por la mañana: sin gente y con toda la luz.
La hora azul de invierno, hacia las cuatro de la tarde, es espectacular.