El famoso Transiberiano es conocido por ser una de las rutas ferroviarias más largas de todo el mundo. Abarca poco más de 10 mil kilómetros en la actualidad, aunque en un inicio la distancia fue de 9288 km. Representa uno de los orgullos de Rusia y no es en vano: este la conecta, por vía terrestre, con el Lejano Oriente, lo que incluye a países como China.

Utilizar este sistema ferroviario es toda una experiencia que no se vive a diario. ¿Puedes imaginar atravesar siete husos horarios en un solo tren? Pues hoy te contamos cómo es viajar en el Transiberiano y todo lo que debes saber al respecto. 

¿Qué es el Transiberiano?

Aunque la gente piensa que el Transiberiano es tan solo un tren, en realidad este es una red o ruta de ferrocarril que atraviesa Eurasia y que permite llegar a los rincones más alejados de Rusia, como Siberia. Tradicionalmente inicia en Moscú y termina en Vladivostok, el centro económico del Lejano Oriente ruso.

Así mismo, solo es superado en kilómetros por la línea de ferrocarril Madrid-Yiwu (13.052 km). No obstantes, ambos pertenecen a la Nueva Ruta de la Seda, que es un amplio sistema de rutas de transporte que lleva mercancías entre Europa y Asia.

Breve y curiosa historia sobre el Transiberiano 

La historia del Transiberiano está llena de curiosidades, a continuación la explicamos:

¿Por qué se construyó el Transiberiano?

A finales del siglo XIX nace en Rusia el deseo de unir el enorme territorio euroasiático por medio de una ruta que permitiera asegurar el crecimiento económico de las regiones del país. Además, se necesitaba un medio de transporte que pudiese llevar pasajeros de forma efectiva y sin tantas complicaciones a través de dos continentes.

Llegar a Siberia, por ejemplo, era toda una travesía que en invierno se volvía engorrosa. A mediados del siglo XIX había que tomar la Ruta de Siberia, una carretera que también fue apodada la Ruta del té, porque por allí se importaba té desde China. Por otro lado, lo que Rusia también requería era una gran red ferroviaria que le permitiera controlar el centro portuario de Vladivostok, un importante sitio sobre el Océano Pacífico.

¿Cómo se construyó?

La construcción del Transiberiano comenzó en 1891, utilizando fondos del Tesoro ruso. Al principio, la obra fue supervisada por el príncipe Nicolás II que pronto se convertiría en el último zar de Rusia. En 1892, Sergei Witte, ministro de Finanzas, se ocupó de los detalles económicos del proyecto que fue llevado a cabo utilizando mano de obra de presos, varios de los cuales provenían de la Isla de Sajalín, y soldados. En 1896 se estima que habían por lo menos 89.000 personas involucradas en el levantamiento de las vías.

No fue una tarea nada sencilla, duró trece años y uno de los problemas difíciles de resolver fue arreglar el territorio del lago Baikal, puesto que se tuvo que alterar toda la naturaleza dinamitando arboles y cavando túneles. Además, los materiales debían trasladarse desde grandes distancias en condiciones climáticas adversas. Considerando la época, construir el Transiberiano fue toda una proeza.

Finalmente, en 1904 el Transiberiano ya estaba terminado y se envió un tren desde Jabarovsk hasta Vladivostok. Desde entonces se han realizado mejoras al rendimiento del mismo, debido a que no resultó ser tan eficiente como se esperaba durante las guerras que ocurrieron en la primera mitad del siglo XX. En 1929 se comenzó un trabajo de electrificación que culminó en 2002.

El Transiberiano actualmente

Hoy en día el Transiberiano sigue usándose para exportar productos de Rusia, aunque no es la única vía para hacerlo. Es, también, un foco muy atractivo para los turistas aventureros que deciden viajar a Moscú. Igualmente, tiene dos ramas importantes: el Transmongoliano, que va hacia Pekín y pasa por Mongolia, y el Transmanchuriano que igual llega a Pekín, pero sin pasar por territorio mongol.

Los trenes que recorren la ruta pueden ser divididos en dos tipos: los de lujos y los regulares o económicos. Los precios más bajos de los verdaderos trenes de lujo oscilan entre los 5.000 y 12.000 euros. Estos constituyen reales “cruceros” terrestres, con restaurantes elegantes y tiendas dentro, además de todas las comodidades para los pasajeros. Así mismo, en seguida dejamos otros tipos de trenes más económicos que se pueden tener en cuenta:

Trenes regulares que pueden abordarse

  • Trenes Passenger:

    Estos son ideales cuando se quiere hacer un recorrido corto y no de toda la ruta del Transiberiano. Aquí no se divisan a muchos turistas, porque son especialmente lentos y hacen varias paradas.

  • Trenes Skory:

    Estos trenes no son muy modernos y se distinguen por no tener compartimientos de primera clase. Pero si son bastante utilizados por turistas. También cuentan con restaurantes de cierta calidad y hacen menos paradas que los Passenger.

  • Trenes dormitorio o Firmeny:

    Vienen equipados con modernos dormitorios, restaurantes y son muy utilizados por extranjeros. Casi no hacen parada y llegan a Vladivostok o Pekín aproximadamente en una semana.

Siempre se puede comprar un boleto para un solo tren y hacer el recorrido entero de siete días, pero eso no tendría mucha gracia si lo que deseas es explorar y disfrutar las ciudades por la que pasa el Transiberiano. Si uno quiere realizar una excursión completa, lo más común es que haga varias paradas y programe la cantidad de trenes que se van a tomar. Así, se comprarían varios boletos pero se disfrutaría de más paisajes y experiencias.

¿Cuánto toma viajar en el Transiberiano?

El tiempo de viaje en el Transiberiano siempre variará de acuerdo al destino que se tenga previsto y las ciudades que se visiten. Sin hacer paradas, el recorrido entero a Pekín tarda por lo menos siete días. Por otro lado, programar las paradas y saber qué es lo que quieres ver es la mejor manera de optimizar el tiempo. Puedes pasar hasta 10 días de ruta de esta forma (si llegas hasta el Pacífico, atravesarás 7 de las 11 zonas horarias de Rusia).

Siberia es un lugar bastante interesante y entre las paradas que hace el Transiberiano están Ekaterimburgo, Novosibirsk y Ulán-Udé, ciudades que vale la pena visitar. Tendrás que pagar otro boleto de tren si decides quedarte en alguna localidad. Recuerda que si quieres pasar por Mongolia o por China necesitarás contar con el visado de ambos países. No puedes entrar en las ciudades fuera del límite ruso sin ese visado. Otra cosa a tomar en cuenta es que la visa electrónica rusa por ahora no sirve para viajar en el Transiberiano.

¿Cómo se puede abordar el Transiberiano? 

Los trenes del Transiberiano salen de la estación Yaroslavsky de Moscú, que queda en la Plaza Komsomolskaya, al lado de la estación con el mismo nombre. Puedes adquirir los boletos de viaje del Transiberiano de dos formas:

  • Compra online

Ingresa en la página oficial de los ferrocarriles en Rusia e indica el tipo de boleto que quieres y la cantidad. Incluso puedes hacerlo con dos meses de antelación. Tienes la posibilidad de elegir entre un ticket electrónico que haz de imprimir por tu cuenta o uno que se canjea en la taquilla de la estación. Igualmente, está permitido reservar los boletos y luego buscarlos en la terminal.

  • Taquilla física 

También puedes comprar los boletos directo desde la taquilla física de la estación. Es una opción para aquellos que no siguen un apretado itinerario y quieren hacer varias paradas. Sin embargo, ten en cuenta que en algunas de las paradas que hagas es posible que no hablen en inglés o en otro idioma que no sea ruso.

Los compartimientos suelen ser de tres tipos: primera, segunda y tercera clase. Los primeros tienen usualmente dos camas que se convierten en asientos y son compartimentos cerrados. Los segundos están pensados para albergar a cuatro (4) personas y cuentan con dos juegos de literas. Oscilan entre los 130 y 160 euros, dependiendo del tipo de tren regular. Los de tercera clase no tienen cortinas separadoras y se encuentran en vagones abiertos.

Algunas recomendaciones de viaje

Finalmente, dejamos algunas recomendaciones a tomar en cuenta si se decide ir de excursión a Moscú con el fin de tomar el Transiberiano:

  • Intenta viajar en verano. No todo el mundo está acostumbrado al frío intenso y el invierno en Siberia no es muy piadoso con los extranjeros acostumbrados a climas cálidos.
  • Preséntate en la estación 40 minutos antes de que salga el tren.
  • Lleva contigo un cargador portátil.
  • No se puede fumar dentro del tren.
  • Ten tu pasaporte siempre contigo.
  • No pierdas de vista tus cosas y guarda tu boleto de viaje en un lugar seguro.
  • Consigue una Tarjeta SIM rusa con conexión.
  • Lleva comida y bebida en el bolso. En los trenes hay restaurantes, pero en algunas ocasiones el menú puede resultar dos veces más caro que en las ciudades.