La matrioshka: conoce a la famosa muñeca rusa

Las venden en las tiendas de regalos en varias ciudades de Rusia y es poco probable que un turista vuelva a casa sin haber visto o comprado una. Hablamos de la matrioshka: la famosa y representativa muñeca rusa. En países de habla hispana a veces se conoce como mamushka.

A pesar de su gran comercialización en Rusia, y en otras partes del globo, la matrioshka no es solo un juguete, sino que constituye todo un símbolo ruso. Hoy en día incluso es utilizada para enseñar a niños pequeños en las escuelas. A continuación explicamos la historia que esconde la muñeca y algunas curiosidades.

 

¿En qué consiste una matrioshka?

El concepto estructural de la matrioshka parece sencillo, pero llevarlo a cabo materialmente es más complejo: se trata de una figura de madera, que personifica a una mujer y que se encuentra hueca con el fin de acoger a varias. Es un juguete que se puede desmontar, ya que cada vez que se abre una muñeca, dentro aparecerá otra. Esto se repite sucesivamente hasta encontrar una diminuta, la última de la matrioshka.

Este tipo de objetos tienen un nombre: “juguetes o figuras de anidación”. A finales del siglo XIX, los rusos ya conocían un poco este sistema y tenían sus propios objetos de anidación, que comúnmente eran huevos de Pascua o huevos de Fabergé con alguna cosa valiosa adentro, aunque estos últimos eran exclusivamente para la familia del zar y algunos nobles. Así mismo, en Rusia no se les ocurrió crear una matrioshka hasta 1890, cuando un artista se fijó en un obsequio traído de Japón.

¿Dónde encontrar una matrioshka?

En Rusia, la matrioshka abunda en los lugares turísticos, como museos o calles. No faltan en las tiendas de souvenirs. Especialmente son vistas en las ciudades de Moscú y Nizhni Novgorod, tanto en puestos itinerantes como en establecimientos. Comprar la muñeca en una ciudad rusa es, evidentemente, más económico que adquirirla en otro país del mundo. No obstante, existen matrioshkas que, por el tipo de madera, el diseño, la pintura empleada o la firma del artesano, pueden resultar más costosas que otras.

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También es frecuente, todo sea dicho, encontrarla en grandes proveedores como Amazon debido a su gran popularidad.

Por otro lado, encontramos una enorme cantidad de objetos en Internet y la matrioshka no es la excepción. En este caso, los precios pueden variar constantemente, igual que las condiciones de envío.

Una muñeca copiada a los japoneses

Aunque es representativa de Rusia, el origen del diseño de la matrioshka está en Japón. Los japoneses ya habían concebido una figura que contuviera a muchas otras en su interior, cuando Serguéi Maliutin (Sergey Malyutin), un artesano y pintor moscovita, la vio por primera vez en el siglo XIX. Resulta que un mecenas se la llevó hasta su taller y Maliutin quedó muy impresionado.

El juguete japonés en realidad representaba a uno o varios dioses de la fortuna, propios de la cultura nipona. Cada figura guardaba a la otra hasta formar el curioso diseño que a Maliutin le pareció excepcional. Por esa razón, decidió crear su propia versión rusa.

Sin embargo, hay otras versiones de historiadores que alegan que la inspiración de la matrioshka fue el muñeco Daruma (también japonés), que personifica al fundador y precursor de las enseñanzas del zen. Este muñeco redondeado está basado en historias budistas milenarias, pero su fabricación se ubica entre los siglos XII y XV.

La primera matrioshka

Históricamente hay tres nombres asociados a la fabricación de la primera matrioshka rusa: Savva Mámontov, Vasili Zviózdochkin y Serguéi Maliutin. Los Mámontov eran una familia adinerada y Savva Mámontov era un mecenas en la última década del siglo XIX, por lo que poseía muchos objetos curiosos traídos de otros países. Él le llevó el juguete japonés a Serguéi Maliutin, que a partir de allí diseñó el modelo de la matrioshka y se lo entregó a Vasili Zviózdochkin, también artesano, para que la tallara en madera.

La matrioshka vio la luz en 1890, aunque hay historiadores que ubican su creación en 1898. Finalmente, el mismo Serguéi Maliutin, que además tenía años trabajando como diseñador de juguetes infantiles, la pintó como una niña tradicional de Rusia. Esta primera muñeca, que contaba con ocho figuras, pronto se popularizó.

Las matrioshkas y su profundo significado

Si bien se convirtió en un juguete muy querido por las niñas rusas a finales del siglo XIX y principios del XX, la matrioshka guarda dentro de sí un profundo significado, sumamente importante para la cultura de Rusia.

La palabra “matrioshka” tiene relación con las palabras “matrona” o “matriona”. Su significado varía en ruso: puede ser “madre” o “señora respetable”. Sin embargo, hay una versión de la historia que explica que los creadores decidieron ponerle “Matrioshka” a la muñeca porque ese era un nombre de niña bastante frecuente en la época.

La matrioshka es símbolo de maternidad, dado que hay una muñeca principal y de ella se van derivando las demás. Es decir, todas las muñecas son “hijas” de una primera. También simboliza la memoria de las generaciones, el amor de la familia y la unión que no termina. En sí, es la representación de la tradición y del seno familiar de Rusia.

El diseño tradicional de una matrioshka

El diseño tradicional de una matrioshka está inspirado en la vestimenta típica del folclore ruso. La muñeca está pintada como una mujer con un vestido o sarafán, habitualmente lleno de flores, con un delantal y un pañuelo que cubre su cabeza.

Sin embargo, al pasar los años, cada artesano, juguetero y pintor modificó el diseño por otros más coloridos o elegantes. Hoy en día es posible encontrar matrioshkas realmente llamativas, con enormes ramos, estrellas e incluso escenas de cuadros, pero siguiendo la esencia de la original. En ocasiones no era pintada como una mujer sino como una pareja que dentro albergaba a cada miembro de la familia hasta terminar en un pequeñísimo bebé.

Un premio para la muñeca

Entre abril y noviembre de 1900 se organiza en Francia la Exposición Universal de París y la familia Mámontov decide presentar la matrioshka al mundo. En París, tuvo mucho éxito puesto que fue considerada como un juguete desmontable muy práctico, ideal y que, además, tenía una ventaja para los niños: con ella se podía enseñarles a contar, a comprender conceptos de posición o a hacer cierto tipo de operaciones matemáticas.

La muñeca ganó una medalla de bronce y comenzó a comercializarse en países europeos. En el presente es utilizada en varias escuelas primarias rusas, para enseñar sobre cultura y lógica matemática y tiene mucha fama a nivel mundial como souvenir.

Tipos de matrioshkas

Como sucede con muchos juguetes, la matrioshka ha sido personalizada una infinidad de veces. La original muestra a una mujer o una niña rusa, pero durante el régimen de la Unión Soviética existían matrioshkas que encarnaban a líderes políticos. En el presente podemos encontrar una amplia cantidad basada en contenido de la cultura pop. Por ejemplo, en la serie de Los Simpson, donde cada muñeca representa a un miembro de la célebre familia amarilla.

Existen tiendas de dulces que venden matrioshkas de chocolate. O simplemente ofrecen chocolates con envoltorios que llevan el dibujo o diseño colorido de la muñeca. Al abrir estos últimos, el consumidor solo encontrará el chocolate moldeado como una única matrioshka.

¿Cuántas muñecas conforman una matrioshka?

Habitualmente, una matrioshka común, que se vende como souvenir, no posee más de 9 figuras. Sin embargo, hay muñecas que pueden llegar a contener más de 27. Aunque, por supuesto, mientras mayor sea el número de figuras, más grande resultará ser la matrioshka. Existe una en Nizhni Nóvgorod que contiene hasta 72 figuras.

¿Cómo se fabrica una matrioshka?

El proceso de fabricación de una matrioshka no es sencillo. Primero, la madera para hacerla no proviene de cualquier árbol. Se utiliza con frecuencia la del abedul o el tilo. Estos árboles son cortados y se procesan durante un año o dos. Esto quiere decir que el tronco se deja secar por lo menos durante ese periodo de tiempo.

Un artesano o persona especializada (a quienes los rusos llaman “maestros”) debe escoger el trozo de madera que usará para fabricar la matrioshka. Curiosamente, todas las muñecas de una misma matrioshka, deben ser sacadas del mismo pedazo de tronco como medida de calidad. La primera en ser modelada es la muñeca más pequeña, la diminuta que se encuentra de última.

A partir de la medida de la más pequeña se toma la dimensión de las demás. Finalmente, se tallará la más grande, la que albergará a todas. Para asegurarse de que encajen, se dejan secar a las matrioshkas unas dentro de las otras. Al finalizar el secado, las muñecas son decoradas con pintura al óleo o pinturas a base de aceite. Actualmente se les aplica fijador o barniz para que el acabado no se arruine al empacarse y ser enviadas a las tiendas.

Pida un deseo a una matrioshka

Una leyenda popular rusa indica que, al adquirir una matrioshka, hay que escribir un deseo en un papel y esconderlo dentro de ella. Solo así el deseo se cumplirá y, después de que ocurra, la persona en cuestión deberá sacar el papel y mostrarse agradecida.

Rusia cuenta con una gran cantidad de supersticiones pero esto le añade otro toque de magia a esta colorida muñeca que, adornada con flores y llamativos detalles, se ha convertido en un icono significativo de todo un país y su cultura.