El centro de Moscú está lleno de lugares que marcan la diferencia y hablan pasado, también del presente, de Rusia. La calle Arbat en Moscú constituye uno de ellos: es, nada más y nada menos, el histórico hogar de los artistas rusos. En esta ruta es posible sumergirse en la multiculturalidad y conocer las costumbres de sus locales, encontrar música en vivo y actuaciones, o dedicarse a comprar aquellos souvenirs que traemos fuertemente idealizados.

Al ser uno de los sitios más viejos y frecuentados de Rusia la calle está llena de memorias y huellas. Existe toda una oferta de actividades para hacer y establecimientos a los cuales entrar.

Además, Arbat es ideal para tomar fotografías y no hay tráfico. Eso sí, es común encontrar músicos repartidos en todos lados, por lo que diariamente habrán varias canciones de fondo.

Camine en la calle Arbat de Moscú: es un punto que ningún visitante debe olvidar marcar en su itinerario, ya sea para curiosear o para disfrutar de una amplia variedad de atracciones turísticas y nuevas experiencias gastronómicas.

Paseo por la calle Arbat

Como llegar y cual es la mejor hora para visitar Calle Arbat

La calle Arbat está ubicada en el centro de Moscú, en el distrito de Arbat, a 2 kilómetros del famoso Kremlin. El recorrido empieza en la plaza Arbatskaya, conocida como ‘La Puerta de Arbat’, y encuentra su fin en la plaza Smolenskaya. Una visita rápida es capaz de hacerse en una hora y media. No obstante, las visitas guiadas pueden durar más tiempo.

Como es una calle, en realidad está permitido caminar a cualquier hora. Por otro lado, los museos, cines y demás comercios de allí si tienen un horario. Es decir, si un turista decide visitar el lugar a medianoche, lo más probable es que encuentre abiertos solamente hoteles y bares.

Las tiendas y restaurantes suelen abrir desde las 8:00 a.m. y cerrar a las 21:00 p.m. Hay que tener en cuenta que esto depende exclusivamente del establecimiento. Los edificios que son atractivos culturales cierran más temprano, aproximadamente a las 16:00 p.m.

Cambios de la calle Arbat a lo largo de la historia

La calle tiene poco más de un kilómetro y una antigüedad de al menos seis siglos. A finales de la Edad Media, el Arbat, como también es llamada, era una parada comercial donde los mercaderes vendían alimentos, ropa y artesanías. Sin embargo, entre los siglos XVII y XVIII, cambió por completo de aspecto y los aristócratas moscovitas comenzaron a construir elegantes casas aquí.

Después del intento de invasión de los franceses en 1812, la calle Arbat quedó hecha pedazos. Los rusos volvieron a reconstruirla poco después y para inicios del siglo XX era ocupada no solo por familias con títulos, sino por estudiantes, profesores y, sobre todo, muchos artistas. Algunos de los más notables fueron Bulat Okudzhava, Aleksandr Skriabin, Alexander Pushkin y Boris Bugaev (Andrei Bely).

El siglo XX también trajo consigo cines, tiendas, alojamientos y museos para Arbat. Además de una variedad de restaurantes y cafeterías que siguen en pie hasta el día de hoy. En realidad, esta es una calle cambiante que ha sobrevivido al tiempo y se ha adaptado a las necesidades de Moscú a través de los años.

Qué hacer en la calle Arbat

Es sencillo encontrar qué hacer en la calle Arbat, ya que es un lugar animado y bastante frecuentado. Aquí hay una serie de actividades a considerar:

Explorar el arte

La ruta no es llamada el ‘hogar de los artistas rusos’ en vano. En esta calle es posible encontrar desde músicos hasta pintores y retratistas urbanos que muestran su trabajo a los visitantes. Cada uno tiene su listado de precios y un estilo individual. A pesar de ello, abundan las representaciones folclóricas o propias de la cultura rusa.

Paseo por la calle Arbat

Igualmente, hay edificios como la Casa de Filatova, también llamada Casa Central del Actor, donde se realizan obras de teatro y se ofrecen clases. El Teatro de Moscú Rubén Simonov, el Teatro Vakhtangov y la Casa de Puskhin también son centros donde apreciar el legado de diferentes artistas. En especial, el último está dedicado a uno de los poetas nacionales más importantes: Aleksandr Pushkin. Este vivió brevemente en Arbat y las anécdotas que dejó allí son bastante peculiares.

Entre los monumentos públicos se encuentran:

  1. Monumento a Alexander Pushkin y Natalia Goncharova: otra conmemoración a Pushkin.
  2. Estatua la princesa Turandot: es la representación de un personaje de la obra de teatro de Gozzi.
  3. Monumento a Bulat Okudzhava: es una estatua en honor al compositor ruso.
  4. Muro de Tsoi: es un muro lleno de grafiti y firmas, para los fans del cantante de rock Víktor Tsoi, cuyas letras inspiraron a generaciones en los años 80.

Un recorrido gastronómico

La calle Arbat está repleta de restaurantes y cafeterías que ofrecen una amplia variedad gastronómica. Es decir, platos locales e internacionales a diferentes costos. Sin embargo, los establecimientos más visitados son los que se dedican a la comida rápida rusa o asiática.

Los restaurantes modernos acostumbran a ser los más costosos. En contraposición, aquellos que tienen más de 50 años de antigüedad habitualmente cuentan con “recetas de familia” que no son otras que platos típicos rusos. Las tarifas de estos últimos son más accesibles.

Para aquellos que prefieren las zonas de confort: no hay que entrar en pánico, en la calle Arbat también se ubican Starbucks, McDonald’s y un Hard Rock Café.

Arquitectura y urbanismo

La calle Arbat ha tenido que ser modificada una decena de veces, debido a los diferentes estragos de las guerras y los cambios de épocas. Hay edificios que debieron ser reconstruidos luego de la Segunda Guerra Mundial y otros que mantienen un encanto propio del siglo XIX.

Hay visitas guiadas para entrar en la Casa de Melnikov y la estación de metro Arbatskaya, dos muestras representativas de la arquitectura rusa moderna. Así mismo, la entrada a las capillas e iglesias es gratuita, pero los servicios propios, como guías turísticos y traductores, si conllevan un costo.

Cada edificio tiene una historia que conocer y forma parte del patrimonio cultural ruso. Un dato a recordar: no se permite tomar fotos con flash en ningún establecimiento de importancia artística, en especial aquellos que sirven como museos.

De compras souvenirs

Las artesanías de la calle Arbat consisten en pequeñas joyas, gorros o Matrioshkas, las famosas muñecas rusas tradicionales. Las venden en las tiendas de regalos de la ruta y en los pequeños puestos itinerantes. Adquirir souvenirs puede convertirse en una experiencia entretenida a la vez que se exploran los referentes culturales de Rusia.

Matrioshkas rusas

Para comprar souvenirs aconsejamos siempre el mercado de Izmailovo, si lo tienes en tus planes, quizás te ahorres una buena cantidad de rublos aunque, si no te importa o te parece más cómodo, en la calle Arbat también se puede regatear. Organizamos tours al mercado de Izmailovo por si esto puede ayudarte a descubrir algo nuevo.

El Museo del Perfume también está ubicado en la calle Arbat. Este ofrece la opción de probar pequeñas muestras de perfumes de todo tipo. Aquí se organizan diferentes exposiciones de historia y ventas de “aromas de otras épocas” (perfumes antiguos) y “aromas modernos”. Frecuentemente tienen descuentos a partir del 30% para los turistas extranjeros. Para entrar se requiere un boleto que puede reservarse por teléfono o en la página web del museo.

Vida nocturna

En el Arbat hay bares y hoteles repartidos en todo el kilómetro. Los alojamientos de esta calle cuentan con un promedio de 4 estrellas. Por esa razón, los precios de las habitaciones son elevados en comparación con otros sitios de Moscú.

Calle Arbat de noche

Los bares tienen horarios diferentes. Suelen abrir a las 13:00 p.m. Sin embargo, el horario de cierre varía desde las 00:00 a.m. hasta las 4:00 a.m. Dependiendo, por supuesto del establecimiento. En realidad la calle Arbat es mucho más animada desde el mediodía hasta las 20:00 p.m., debido a que esta es la hora en la que cierran las tiendas turísticas y los museos que atraen visitantes.

Cómo llegar a la Calle Arbat

Existen varias maneras de llegar a la calle Arbat. Aquí dejamos una descripción de algunas de ellas:

A pie

Desde la Plaza Roja, punto referente por excelencia en Moscú, solo hay que caminar dos kilómetros hacia el oeste, pasando el centro histórico, hasta la plaza Arbatskaya. Esta opción no es recomendada si desea llegar rápidamente a la calle Arbat sin ver otros lugares turísticos de Moscú, puesto que el tiempo estimado desde la Plaza Roja hasta Arbatskaya es de 30 minutos.

En metro

La forma más fácil de llegar es tomando la línea 3 del metro de Moscú. Todas las líneas de ese sistema subterráneo se diferencian a través de colores. Si usted pregunta a un habitante local distraído, lo más probable es que le indique que tome la línea azul. Existe un solo problema: hay cinco líneas de color azul que le llevaran a diferentes estaciones.

Para evitar perderse, tome siempre la línea 3 (Arbatsko-Pokróvskaya) que está señalada con azul oscuro, hasta la estación de Arbatskaya. Al salir de la estación, encontrará la plaza con el mismo nombre. No obstante, también puede tomar la línea 4 (señalada en azul claro) hasta la estación Smolenskaya, que es donde termina la calle Arbat.

En autobús

Tenga en cuenta que el tráfico no está permitido en la calle Arbat, por lo que un autobús solo lo llevará hasta Arbatskaya. Para tomar uno, debe dirigirse a la Plaza del Manège. Los autobuses que llegan hasta la Puerta de Arbat hacen una parada en este lugar.

Finalmente, algunas agencias turísticas tienen sus propios vehículos acondicionados para personas que compren o paguen por un tour: este tipo de transporte debe ser reservado con antelación y su precio varía constantemente.