La capital de Rusia está llena de increíbles monumentos con diferentes significados. Algunos son bastante conocidos mundialmente y, en consecuencia, visitados por millones de personas. Sin embargo, hay obras completamente inusuales y extravagantes en la ciudad. Estas suelen esconder curiosas y entretenidas historias detrás. Debido a ello, te traemos una pequeña recopilación de los monumentos en Moscú que son calificados como “raros”.

1. Monumento al fontanero en la avenida Vernadsky

Si alguien distraído se topa con este monumento en Moscú, es posible que se lleve un buen susto o que simplemente se sorprenda al ver un hombre salir de una alcantarilla. Esta obra fue concebida por Alexei Roslyakov y busca honrar a la profesión del plomero o el fontanero en Rusia.

Los moscovitas no suelen prestarle tanta atención, pero es un punto para que los turistas tomen divertidas fotografías. Como dato extra: la escotilla de la que sale el fontanero evidentemente no está conectada a ninguno de los sistemas de alcantarillado de la ciudad. El monumento queda a lo largo de la avenida Vernadsky, en el territorio del Parque Mirax.

Monumentos en Moscú

2. Monumento en Moscú a la abeja Kuza (Parque Kuzminki)

En 2005, con motivo de un festival ecológico en Moscú, fue inaugurado este monumento en bronce de una abeja. La misma se encuentra sobre una especie de panal. El conjunto pesa 25 kilos y fue llevado a cabo por Sergei Soshnikov. Esta es un guiño a todos los apicultores de la ciudad y recuerda el importante trabajo que hacen los pequeños insectos polinizadores por nosotros.

El monumento a la abeja Kuza se ubica en el Parque Kuzminki de Moscú, muy cerca del Museo de la Miel y la Apicultura. Una leyenda local cuenta que debes pedir un deseo y frotar las alas de la abeja si quieres que este se vuelva realidad.

3. Monumento a la Sirena y el Gato Erudito en Nagatinsky Zaton

Este es otro monumento en Moscú que puede ser denominado como “inusual”. Está completamente construido con chatarra y cerámica. Es obra de Andrei Aseryants. Representa un extracto del famoso poema ruso llamado Ruslán y Liudmila, de Alexander Pushkin. La curiosa composición se halla en Nagatinsky Zaton, justo en el boulevard Klenovy.

En su poema, Pushkin menciona un “Roble verde cerca del mar”, una sirena que se sienta en sus ramas y un gato científico que le cuenta varias historias. Si ya leíste la obra o escuchaste la ópera basada en la misma, entenderás aún más esta interesante escultura.

Monumentos en Moscú

4. Monumento a Holmes y Watson en Smolenskaya

Sherlock Holmes y su fiel acompañante cuentan con su propio monumento en Moscú. Se trata de un par de estatuas de la pareja de detectives en tamaño real, ubicadas en el terraplén de Smolenskaya, a poca distancia de la embajada británica. Fue inaugurado en 2007 y al evento asistió el mismo sir Anthony Brenton, embajador de Gran Bretaña en Rusia en ese entonces.

El monumento a Sherlock Holmes y al Dr. Watson es perfecto para que los fanáticos de las novelas de Arthur Conan Doyle se tomen fotos. Holmes se mantiene de pie, con una pipa en una mano y la otra detrás de la espalda. Mientras tanto, John Watson parece escucharlo atentamente, sentado en un banco.

5. Cervantes y su monumento en Moscú 

Así como hay un monumento a Alexander Pushkin en Madrid, en la capital de Rusia se instaló uno al máximo exponente de la literatura española: el célebre  Miguel de Cervantes. Este es una copia exacta del que se encuentra en España, pero fue inaugurado en 1981 en el Parque de la Amistad (parque Druzhba) en el distrito Levoberezhny de Moscú.

Un detalle curioso que suelen notar los turistas que conocen la estatua original de la plaza de las Cortes es que el Cervantes de Moscú no posee espada. Esto tiene una particular explicación: desde principios del siglo XXI el arma del escritor fue robada o rota una y otra vez, por lo que los restauradores se cansaron de devolvérsela. Es de esta manera que el monumento a Cervantes de la urbe moscovita permanece desarmado hasta nuevo aviso.

6. Monumento “¡Abran el paso a los patitos!”

Al viajar con niños a Moscú no hay que perder la oportunidad de llevarlos a ver este tierno monumento, en frente del Convento Novodevichy. Fue instalado en 1991 y para la fecha se tomó como una muestra de paz entre Rusia y Estados Unidos.

Representa a los adorables personajes de un cuento del americano Robert McCloskey. Esta obra también ha sido víctima de vandalismo en varias ocasiones, por lo que ahora se encuentra permanentemente vigilada. Pero sigue siendo un buen sitio para capturar bonitas fotografías.

Finalmente, si vas a viajar a Moscú y quieres saber cuáles son los mejores lugares para visitar o los grandes monumentos, no dudes en contactarnos. Contamos con guías turísticos especializados que mejorarán tu experiencia en la ciudad.