En Moscú (y en general en Rusia) hay una larga lista de lugares y monumentos que se llaman Pushkin: museos, apartamentos, plazas, estatuas y bustos. Todos ellos fueron nombrados en recuerdo a Alexander Pushkin, uno de los personajes rusos más celebres de la historia y, de quién se dice, fundó la literatura rusa tal y como la conocemos.

Si vas a viajar a Moscú, entonces no está de más que sepas de quién se trata este hombre al que se le guarda tanto respeto y memoria en la ciudad. En seguida te lo contamos.

¿Por  qué es tan famoso Alexander Pushkin?

Principalmente, Alexander Pushkin es de los novelistas y dramaturgos más importantes de la literatura en Rusia. Autor de obras tan famosas como La hija del capitán, El negro de Pedro el Grande y Pequeñas tragedias. Se le asocia comúnmente con el romanticismo y se dice que su trabajó influyó en otros escritores notables como Fiódor Dostoyevski y León Tolstói.

Pushkin tenía un estilo muy propio al armar sus historias, en las que utilizaba el lenguaje común o “local” (lo que en el medio se llama lengua vernácula). Esto quiere decir que sus obras mostraban situaciones complejas, explicadas en palabras sencillas y espontáneas. El hombre no era amante de la forma ostentosa de hablar de los nobles, por lo que intentaba escribir en el lenguaje de la gente corriente. Fue uno de los pioneros en este tema.

Pero además era un rebelde por naturaleza y estaba más del lado del pueblo que del zar. Esto habría de causarle graves problemas en el futuro, pero explica por qué, un siglo después de su muerte, los soviéticos se dedicaron a preservar su memoria.

Así mismo, escribió sobre situaciones humanas que en el siglo XIX los narradores solían ignorar. Expresó ideas sobre el hombre versus el sistema, los males de la sociedad, las penurias que vive la gente humilde y la diferencia entre el deber y el deseo. Aunado a ello, estructuró maravillosos poemas de amor y describió grandes aspectos culturales de los rusos.

Obras de Alexander Pushkin

Entre las obras más notables de Pushkin se encuentran:

  • El prisionero del Cáucaso (1821)
  • Los zíngaros (1826)
  • Poltava (1829)
  • Mozart y Salieri (1830)
  • Cuentos del difunto Iván Petróvich Belkin (1831)
  • Cuento del zar Saltán (1831)
  • Eugenio Oneguin (1832)
  • Cuento de la princesa muerta y los siete caballeros (1833. Este es considerado la Blancanieves rusa)
  • Dubrovski (1833)

Breve historia de la vida de Alexander Pushkin

La historia familiar de Pushkin es curiosa. Nació en Moscú el 6 de junio de 1799, en el seno de una familia con raíces aristocráticas. Su bisabuelo había sido todo un personaje: nada más y nada menos que un príncipe africano secuestrado por esclavistas otomanos y llevado a Rusia en el siglo XVIII. El mismo corrió con suerte al ser protegido por Pedro El Grande. Esto fue usado por Alexander para escribir El negro de Pedro el Grande en 1827.

Pushkin creció rodeado de libros y poetas amigos de su padre, por lo que desde temprano sintió gran inclinación por la lectura. Aunque recibió una amplia educación (en el Liceo Imperial de Tsárskoye Seló), adoraba de tal forma la literatura, que no le prestaba mucha atención a otros estudios que no se relacionaran. En 1814, publica uno de sus poemas en la revista Vestnik Evropy.

Después de 1817, Pushkin fue a vivir a San Petersburgo y allí se hizo notar debido al gran talento que ya había desarrollado para las letras.

Un joven y rebelde Alexander

A Pushkin no le temblaba la mano a la hora de escribir cosas no favorables para el zar y su gobierno. Era rebelde y joven, una combinación explosiva. Pero también comenzaba a pertenecer a las altas esferas de la literatura rusa, por lo que intentó ser elegante en sus críticas. Sin embargo, esto no siempre le funcionaba.

En 1820, ya trabajando en el Ministerio de Asuntos Exteriores, Alexander Pushkin comenzó a afianzar sus ideas de organización social. A su vez, sus poemas se volvían más y más sugerentes, hasta colmar la paciencia del zar Alejandro I. El escritor se salvó por poco de Siberia, pero nada evitó que fuese desterrado a Yekaterinoslav.

Finalmente, terminó marchándose al Cáucaso y aprovechó para escribir El prisionero del Cáucaso en 1821. A pesar de que estaba exiliado de la capital, las obras de Pushkin no eran menos censurables. Estas fueron encontradas en manos de poetas insurgentes y participantes del levantamiento de diciembre de 1825, donde algunos hombres intentaron sublevarse contra el gobierno monárquico ruso. No obstante, a Pushkin no le faltaba suerte: Alejandro I murió ese mismo año, y el zar que le siguió era más tolerante con las obras del novelista.

De vuelta a Moscú

Pushkin volvió del destierro bajó la protección de Nicolás I en 1826. Sin embargo, el zar no le había permitido regresar por pura simpatía. El joven autor ya era bastante famoso en Rusia y había publicado lo suficiente como para saber cuáles eran sus lealtades. Debido a los acontecimientos de diciembre de 1825, convenía más tenerlo donde pudiese ser vigilado de cerca sin que causara problemas: en Moscú.

Nicolás I dejó que Pushkin siguiese escribiendo, pero con la condición de que todas las obras pasarían por sus manos, para censurar lo que considerase necesario.

La bella Natalia Goncharova

En 1830, Pushkin conoció a una señorita realmente hermosa, de quién quedó encantado. Se llamaba Natalia Nikolayevna Goncharova y clasificaba como una de las mujeres más bellas de Moscú. Ese mismo año le propuso matrimonio, pero ella lo rechazó, en parte porque no estaba segura de casarse con un escritor con ideas tan rebeldes, que podía ser fácilmente perseguido o desterrado nuevamente por el zar.

Natalia terminó aceptando la propuesta de Puhskin en 1831, cuando este le aseguró que el gobierno no lo iba a echar de Moscú otra vez. Se casaron el 18 de febrero de ese mismo año. Con una esposa, ahora Alexander tenía más deudas y gastos que se apresuró en pagar como podía. Pronto llegaron cuatro niños. En 1836, el escritor funda la famosa revista El Contemporáneo para aliviar sus cuentas.

Un duelo, una trampa y un disparo

Pushkin no tuvo la más honorable de las muertes. Le dispararon en el abdomen durante un duelo contra un francés que llevaba meses coqueteando con Natalia Goncharova en público. Este duelista era el militar Georges d’Anthès. Algunos historiadores alegan que al escritor le manipularon el arma, por lo que fue imposible para él defenderse.

El 10 de febrero de 1837 falleció uno de los mejores autores de la historia de la literatura rusa. Este finalmente fue enterrado en el Monasterio Svyatogorsky, en Pskov.

Lugares y monumentos en Moscú con el nombre Pushkin 

Hay por lo menos 50 lugares y monumentos que llevan el nombre de Pushkin en Moscú. Aquí enumeramos solo algunos de ellos:

  • Casa de Puskhin en la calle Arbat.
  • Monumento a Alexander Pushkin y Natalia Goncharova, también en la calle Arbat.
  • Plaza Púshkinskaya de Moscú (donde igual se puede hallar un monumento al escritor)
  • Museo Pushkin en la calle Volkhonka.
  • Liceo Pushkin (antiguo Liceo de Tsárskoie Seló)

Finalmente, recuerda que si quieres saber más sobre la historia de Rusia, puedes apuntarte a alguno de nuestros tours o contactarnos.